lunes, 3 de marzo de 2014

HAPPY BIRTHDAY TO YOU...!!


La fiesta resultó todo un éxito, se respiraba alegría en el ambiente y el número de participantes fue toda una sorpresa, vamos! que la asistencia se desbordó. Se esperaban unos 200 invitados y se congregaron alrededor de 900 personas entorno a una preciosa tarta y hubo rezos y se cantó el cumpleaños feliz... todos querían formar parte del momento. Es que 100 años no se cumplen todos los días y menos si eres una bombilla... si habéis oído bien una bombilla.
 Pero no era una bombilla normal y corriente que va. Además que se celebraban sus cien años brillando de forma ininterrumpida. Que su edad se desconoce con exactitud, pero se sabe que es más, claro! Como se sabe que está encendida desde 1901 en el Parque de Bomberos de Livermore California, a donde se ha convertido en toda una estrella que brilla con luz propia y esto es literal.
 La fabricaron en Shelby Ohio alrededor de 1895, se fabricó a conciencia como se fabricaban las cosas por ese tiempo, para que durasen el máximo posible. Los ingenieros y los fabricantes competían con orgullo para que sus productos fuesen de buena calidad y duraderos.
 En 1881 Thomas Edison puso a la venta su primera bombilla que se calculaba que tenía unas 1500 horas de funcionamiento, cuando comenzaba la década de 1920 los fabricantes de estos productos presumían anunciando su larga duración de 2500 horas. 
Pero una reunión en Ginebra el día de Navidad de 1924, acabó con la duración de la vida útil de las humildes bombillas. Los miembros de la reunión eran los principales fabricantes de bombillas del mundo. Formaron el primer cartel al que pusieron el nombre de Phoebus, en el que se acordó reducir la duración de las bombillas a 1000 horas para vender más, así como también intercambiaron patentes, fijaron los precios y todo para controlar el mercado y a los consumidores.
  En 1942 todo el asunto del Cartel salió a la luz y el gobierno de Estados Unidos demandó a General Electric junto con otras compañías por fraude y competencia desleal al haber engañado fijando precios y reduciendo la duración de las bombillas por su cuenta. Tras 11 años de litigios se declaró culpable a General Electric y se la condenó a no reducir ni controlar la vida útil de las bombillas, pero desgraciadamente todo quedó en teoría, porque en la práctica no se hizo nada.
 En las siguientes décadas se fabricaron diferentes bombillas y se patentaron modelos de hasta 100.000 horas de duración, pero no se permitió comercializar ninguna.
 Esto que hicieron con las bombillas las empresas fabricantes reduciendo la vida de sus productos para un mayor consumo se llama obsolescencia programada
.   
P.D. Benito Muros es un Español que después de años de lucha, ha conseguido comercializar una bombilla sin obsolescencia programada, con 25 años de garantía y a pesar de las amenazas de muerte que él y su familia han sufrido.

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